El alcalde recibe al chiclanero Adrián Sánchez, ganador del premio nacional “Becas soñadoras”

Este galardón está promovido por National Geographic y Loterías del Estado y supone la puesta en marcha del proyecto ganador: "Experiencias en uso y manejo de las salinas artesanales, desarrollo integral de un sistema en proceso de desaparición"

El alcalde, Ernesto Marín, ha recibido hoy en el Ayuntamiento de la ciudad al chiclanero Adrián Sánchez Barea, ganador del premio nacional "Becas soñadoras", una iniciativa promovida por Nacional Geographic y Loterías del Estado y cuyo objetivo es la conservación del medio ambiente y el apoyo de actuaciones de jóvenes comprometidos con la naturaleza.

Un total de 146 proyectos optaron a estas "Becas soñadoras", que contó con la participación de 500 alumnos y alumnas de distintas universidades españolas.

Este galardón, destinado a jóvenes menores de 30 años, contaba con una aportación de 225.000 euros para la puesta en marcha de los tres mejores proyectos que cumplieran los requisitos exigidos. La propuesta de Adrián Sánchez y su compañero Antonio Jesús Rivero: "Experiencias en uso y manejo de las salinas artesanales, desarrollo integral de un sistema en proceso de desaparición" fue considerada la mejor por el jurado, por lo que próximamente comenzará a ejecutarse en la salina La Esperanza, en el término de Puerto Real.

Tras mantener una reunión con el joven chiclanero, el primer edil ha mostrado su especial satisfacción por este galardón a un proyecto, "que supone una propuesta innovadora y de vanguardia y con trascendencia futura para el conocimiento general, la historia y el medio ambiente".

Ernesto Marín ha destacado, además, que la importancia de esta iniciativa radica en que "puede ser el inicio, la fórmula, del resurgir de este recurso económico, medio ambiental y ecocultural que tenemos en la Bahía de Cádiz".

En este mismo sentido, se pronunció Adrián Sánchez, quien tras detallar el proyecto, mostró su alegría por este premio que "reconoce nuestro trabajo y ayuda a revitalizar un sector que estaba desapareciendo".

La idea de los dos universitarios gaditanos consiste en la restauración ambiental de una salina que se encuentra en el Parque Natural de la Bahía de Cádiz, La Esperanza, la recopilación y caracterización del saber popular de su funcionamiento y la divulgación y educación ambiental en torno al valor natural y cultural de estos antiguos sistemas de uso, que hoy están abandonados.

El proyecto se desarrolla en un humedal de alto valor natural (aves limícolas y paseriformes) histórico y cultural. La iniciativa combina el estudio científico (vinculado a la recuperación del valor natural de la salina) con el interés social y cultural. Entre las acciones concretas que se prevén destacan la recuperación de una casa salinera abandonada, con la finalidad de convertirla en un casa salinera escuela, la edición de un libro y de un vídeo sobre el sabor popular de las salinas. Además plantea la promoción del ecoturismo, que unido al interés educativo del proyecto supone un claro beneficio socieconómico para la zona.

Por último, Adrián Sánchez ha anunciado en la rueda de prensa posterior a la visita al alcalde, la elaboración de una publicación sobre maestros salineros, con el que se trata de exponer los detalles de este oficio.

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